Lo dice la ciencia: Comer algo rico te puede hacer sentir mejor


Cualquier fanático de Disney recuerda la escena de Ratatouille donde Anton Ego cambia totalmente su perspectiva de la comida del restaurante Linguini al probar un plato preparato por “chefcito” que lo llevó a recordar momentos felices de su infancia, pero por si acaso, aquí está:

 

Un ejemplo más cercano a nuestro país es una publicidad de vino, donde el protagonista con un sólo sorbo también hace un viaje al pasado, a tiempos más alegres cuando le enseñan qué es un “buen merlot”.

Y la verdad, no es sólo un recurso para publicidad y películas, según un artículo publicado en la revista Appetite, la comida puede disparar cogniciones vinculadas a las relaciones y satisfacer las necesidades de pertenecer en aquellas personas que están seguros en sus vínculos.

La comida reconfortante (comfort food) existe, es ese plato que nos genera sensaciones de nostalgia y consuelo, y puede ser cualquier tipo de comida, aunque la verdad, muchos prefirieron una hamburguesa.

Shira Gabriel, autora del estudio explica:

“Cuando pensamos en algo como el comfort food, tendemos a pensar como algo que provee calorías, o calor o un sentimiento de bienestar. Pero en lo que no pensamos en que también nos provee algo social“.

Para el estudio realizaron dos experimentos, en el primero pidieron a personas recordar una pelea con un ser querido y luego comer papás fritas, las personas con vínculos seguros (felices) las encontraron más sabrosas que aquellos que tenían vínculos más inseguros con ese ser querido.

En el segundo experimento, los voluntarios llevaron un diario en el que debían escribir todo lo que comían y cómo se sentían, durante dos semanas. Teniendo en cuenta la cantidad de comida y qué tan solos se sentían, los autores descubrieron que las personas con vínculos fuertes y seguros eran más propensas a comer “comfort food” cuando se sentían solos.

Tiendo a pensar en eso en términos de condicionamiento clásico, si eres un niño pequeño y tus padres te dan ciertos alimentos, entonces esas comidas comienzan a ser asociadas con el sentimiento de ser cuidado. Y cuando envejeces, la comida por sí misma es suficiente para disparar esa sensación de pertenencia. Pero si cuando eras niño, esas conexiones te llenaban de ansiedad… entonces cuando eres mayor y consumes esos alimentos te puedes sentir menos feliz.”

Sin embargo esto no significa que la comida en sí es tan mágica que te puede hacer feliz, sino que se vincula a esos recuerdos de tiempos pasados y transmite paz, pero podrías conseguir el mismo resultado con otro tipo de recuerdos, como olores, por ejemplo.

(28)

Lo dice la ciencia: Comer algo rico te puede hacer sentir mejor

0 Comments