¿POR QUÉ SOMOS TAN CORTA VENAS?


Se han dado cuenta que somos bien corta venas, y se supone que lo único que deseamos es superar el dolor y ojalá no recordar ninguno de esos momentos maravillosos que hoy nos hacen llorar y sentir una profunda pena por el término de la relación.

Ante el mundo nos mostramos fuertes, reímos y hacemos como que no nos afectó en lo absoluto pero cuando llegamos a nuestras cuatro paredes se nos cae el teatro, y lloramos como si se nos estuviera acabando el mundo, y lo peor escuchando las canciones más tristes que encontramos.

Nooo si con tan solo saber que en algún momento esa persona nos dedicó esa canción se nos viene a la memoria todos los recuerdos que pensamos se habían ido. ¡Fuera de mi vida! Claro pero si tú no eres capaz de dar vuelta la página y sigues pegada en lo mismo, bien poco probable que puedas avanzar.

¿Por qué nos gusta sufrir? Comencemos diciendo que ya es difícil dejar ir a una persona que has amado durante tanto tiempo, y por más que profeses que no quieres seguir en la relación parece que no es tan así, porque si lo sigues recordando es porque lo quieres cerca.

Y es parte de un proceso natural que debe ir pasando con el tiempo, pero lo más importante es que tú sepas y tengas claro que ya no hay vuelta atrás. Si es así, deja de sufrir y elimina todos esos recuerdos y lugar que marcaron tu historia, llegó el momento de cerrar definitivamente la puerta.

Suena fácil decirlo difícil hacerlo, porque sea cual sea el motivo del término, existieron sentimientos y momentos que fueron muy importantes para la vida de cada uno de los integrantes de la relación. No sigas sufriendo, lo único que consigues es no olvidar y que todo se vuelva una verdadera película de terror.

Y tú ¿eres corta venas cuando terminas?

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¿POR QUÉ SOMOS TAN CORTA VENAS?

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